|
En el verano de 1936, unos 10000
soldados de tropas regulares del Ejército de África fueron
transportados en puentes aéreos alemanes e italianos al
sur de España superando el Estrecho de Gibraltar. El bando
nacional se reunió en Sevilla y el 1 de agosto el General
Franco ordenó dirigirse hacia el norte para enlazar con
las fuerzas del General Mola.
Dirigidos por el Coronel Asensio y
el Comandante Castejón,
el bando nacional se dirigió hacia el norte con un
destacamento motorizado, parándose para bombardear y
capturar poblaciones fronterizas. El 10 de agosto, el
teniente coronel Yagüe
llegó para coger el mando cerca de Mérida, el bando alzado
había asegurado 300 km de la frontera con Portugal. Mérida
cayó tras una dura lucha en las orillas del Guadiana,
dejando a la vecina Badajoz la última posición de la
República en la frontera y aislada. Yagüe marchó hacia
Badajoz con 2250 Legionarios, 750 regulares marroquíes, y
cinco baterías, dejando al Comandante Tella atrás para
mantener Mérida.
Dentro de la ciudad-fortaleza, el
Coronel Puigdendolas dirigía unos 6000 milicianos
republicanos. Cuando el ejército nacional se acercaba, un
grupo de guardias civiles intentó desertar al bando
alzado. Puigdendolas aplastó la revuelta, pero minó la
confianza de sus hombres. |
 |