El
nuevo museo de Bellas Artes estará listo en 2011.
El
proyecto de los arquitectos Antonio Álvarez
Cienfuegos y Emilio Delgado Martos, que usa chapa
blanca perforada y vidrio, fue el elegido entre diez
propuestas.
Uno de los máximos iconos de la cultura cívica del s. XXI es el Museo. Badajoz afronta este reto con la ampliación de las instalaciones que actualmente ocupa su Museo de las Bellas Artes: dos casas señoriales de principios del sXX, situadas en el casco histórico, relacionadas a través de un patio patrimonio histórico.
La sugerente idea de hacer dialogar edificios de diferente procedencia ideológica y temporal lleva a demandar un concepto integrador que los relacione. Para ello el Estudio de Arquitectura Hago-EAH!ganador del concurso nacional, erigirá una gran estructura que dibuja un amplio espacio continuo y diáfano para relacionar la ciudad, las exposiciones y el patio, convertido ahora en plaza.
Se establece un sistema de actuación: una crujía, con forma de L invertida, aloja en su interior todos los elementos servidores del edificio (estructura, instalaciones, comunicaciones, aseos...). Su extrusión libera un espacio diáfano solo interrumpido por forjados metálicos dependientes del propio sistema. En la parte superior, tocando el cielo, la crujía se ensancha reservando sus espacios para aquellos usos públicos que necesitan luz y privacidad, como si de salas secretas se tratase (biblioteca, salas polivalentes...).
Una trama de puntos que configura paredes, suelos y techos, en definitiva espacios, sirve comodesencadenante de los espacios tanto de exposición como didácticos. Los arquitectos recurren a un mundo de vidrio y paneles perforados de chapa lacada en blanco para materializar la propuesta. |